En una sociedad como ésta, en la que ser madre es un mandato para todas las mujeres, cabe mencionar, antes de hablar del deseo de ser mamá, el derecho a no haserlo .Lamentable mente para muchas mujeres (y para much@s hij@s), la maternidad parece ser obligatoria, lo que nos “completa” como mujeres… parte del famoso e irritante “instinto femenino” con el que, también, hubiéramos tenido que elegir a un hombre y no a una mujer para tener sexo o compartir la vida.
Cabe entonces preguntarnos, y bien profunda mente, si ese deseo que sentimos muchas por ser mamás, no es parte de ese mandato internalizado que nos obliga a cumplir con lo que se espera de nosotras.
Madres lesbianas
Si luego de pensarlo, llegamos a la conclusión de que nuestro deseo va más allá de ese “querer cumplir nuestra misión en el mundo” (¿qué se creen, que somos incubadoras??), entonces… tenemos otros obstáculos: somos lesbianas (o bisexuales).
Porque me olvidé de decirles: es obligatorio ser madres, pero “madres heterosexuales” es la consigna. Decidir ser madre y lesbiana en una sociedad como ésta, implica comenzar un camino difícil, pero no imposible. Y cuando digo esto, estoy diciendo que es posible que nosotras mismas y nuestr@s hij@s seamos felices más allá de los obstáculos.
La discriminación es un fenómeno (por no decir enfermedad) social que tenemos que atravesar muchos grupos: las personas glttb, judíos, negros, personas de pueblos originarios, con capacidades diferentes, gord@s, baj@s... etc. A ninguno de estos grupos se les dice que no tengan hij@s... y a nadie se le ha impuesto tanto la vergüenza como a nosotr@s como para sentir, en algún momento, que por ser como son, no deberían tenerlos. Si alguien hubiera pensado en algún momento que las personas que padecen algún tipo de discriminación social no deberían tener hij@s, el mundo sería rubio, de ojos celestes, estatura mediana, cristianos y delgados… heterosexuales, y toooodoooos hombres (Sí, chicos, ustedes, felices, no?).
Si luego de pensarlo, llegamos a la conclusión de que nuestro deseo va más allá de ese “querer cumplir nuestra misión en el mundo” (¿qué se creen, que somos incubadoras??), entonces… tenemos otros obstáculos: somos lesbianas (o bisexuales).
Porque me olvidé de decirles: es obligatorio ser madres, pero “madres heterosexuales” es la consigna. Decidir ser madre y lesbiana en una sociedad como ésta, implica comenzar un camino difícil, pero no imposible. Y cuando digo esto, estoy diciendo que es posible que nosotras mismas y nuestr@s hij@s seamos felices más allá de los obstáculos.
La discriminación es un fenómeno (por no decir enfermedad) social que tenemos que atravesar muchos grupos: las personas glttb, judíos, negros, personas de pueblos originarios, con capacidades diferentes, gord@s, baj@s... etc. A ninguno de estos grupos se les dice que no tengan hij@s... y a nadie se le ha impuesto tanto la vergüenza como a nosotr@s como para sentir, en algún momento, que por ser como son, no deberían tenerlos. Si alguien hubiera pensado en algún momento que las personas que padecen algún tipo de discriminación social no deberían tener hij@s, el mundo sería rubio, de ojos celestes, estatura mediana, cristianos y delgados… heterosexuales, y toooodoooos hombres (Sí, chicos, ustedes, felices, no?).

me parece un buen articulo ...te felicito ..sobre todo porque a mi novia y ami nos interesa ser madres.... la naturaleza no se ha equivocado ..los equivocados son aquellos que imponen reglas absurdas ...que tengamos nuestras preferencias de vida no nos quita el instinto y la capacidad para ser madres ...
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